EVEROIMAGE

El lugar de mi recreo


Deja un comentario

En Navidad las luces no se encienden para todos por igual.

Por una Navidad donde todos tengan luz


Me encanta la Navidad. Amo sus luces, sus destellos, sus rincones encendidos.
Pero este año no pienso ir a ver ningún encendido.

Porque mientras las calles brillan,
yo conozco demasiadas casas en penumbra.
Hogares donde viven personas mayores dependientes
que llevan más de un año esperando un SAD municipal
que nunca llega.
Un servicio paralizado —por contratos, por falta de empresas,
por razones que nadie explica con claridad—
pero que sí deja una consecuencia nítida:
vidas suspendidas, rutinas imposibles, dignidades heridas.

Es inhumano.
Gente que no tiene a nadie para acompañar sus ABVD,
personas que deben improvisar la vida
mientras la precariedad del servicio de ayuda a domicilio
roza lo inverosímil.

Y mientras todos ríen, sueñan, bailan y cantan
entre villancicos y luces perfectas,
hay quienes sobreviven a la soledad más cruda
en esta ciudad, en toda Gran Canaria,
esperando una mano que no llega
porque el presupuesto prefiere adornos
que no calientan a nadie.

Sobran decoraciones.
Faltan manos solidarias.

Mientras unos aplauden en los espectáculos navideños,
otros se preguntan si mañana podrán levantarse,
prepararse un plato, o simplemente bañarse.

Y así… yo no juego.
No puedo celebrar cuando la luz que falta
es la que de verdad sostiene la vida.



Deja un comentario

Que no nos apaguen

Hoy 25 de Noviembre con motivo del día Internacional para la eliminación de la Violencia Contra la Mujer en el Mundo, he elaborado un pequeño poema, inspiración de algunos que he encontrado por la web

Y éste es el resultado:

“Que no nos apaguen”
Nos dijeron que calláramos,
que el silencio era prudencia,
que bajar la mirada
era parte de la convivencia.
Pero crecimos.
Y aprendimos a nombrar
cada herida,
cada sombra,
cada miedo que llevaba su nombre.
Hoy hablamos.
Porque hablar es existir.
Porque existir es resistir.
Porque resistir es también amar
a todas las que ya no pueden.
No queremos más minutos de silencio.
Queremos vidas enteras,
libres,
seguras,
nuestras.
Que no nos apaguen.
Que no nos quiten la luz.
Que nunca más una mujer
tenga que aprender a ser valiente
para seguir viva.


Deja un comentario

Me seducen las mentes

Me seducen las mentes: la escena de Dante en Martín (H), homenaje a Eusebio Poncela

Hay películas que dejan huella no solo por su trama, sino por pequeños destellos que se vuelven eternos. Una de ellas es Martín (H), dirigida por Adolfo Aristarain en 1997.

La historia gira en torno a la relación conflictiva y a la vez tierna entre Martín, un director de cine argentino exiliado en España (interpretado por Federico Luppi), y su hijo adolescente Martín (H), encarnado por Juan Diego Botto. La película explora la complejidad de los vínculos familiares, el exilio, las contradicciones ideológicas y las heridas emocionales que arrastran dos generaciones distintas.

Entre esa trama de desencuentros y reconciliaciones surge un personaje secundario pero inolvidable: Dante, interpretado por Eusebio Poncela. Bohemio, lúcido y con un discurso magnético, es quien regala una de las escenas más recordadas del cine argentino.


La escena de Dante

En medio de una conversación, Dante pronuncia un monólogo que ha quedado grabado en la memoria de muchos espectadores:

> «A mí no me atraen un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda… me seducen las mentes, me seduce la inteligencia».



Y más adelante remata:

> «Me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer».



Con esas frases, Dante desmonta la lógica superficial del deseo y plantea algo mucho más profundo: que lo verdaderamente erótico, lo que nos atrapa de manera duradera, no es el cuerpo en sí mismo, sino la mente que lo habita.




El valor de ese mensaje

Esa escena no es solo un discurso provocador: es un manifiesto sobre el poder de la inteligencia como fuerza de atracción. Dante no reniega de lo físico, pero establece una jerarquía clara: la belleza sin pensamiento se agota pronto, mientras que una mente brillante enciende un magnetismo que no se apaga.

Lo que hace grande al guion de Aristarain es que logra que esta reflexión no suene como una lección, sino como una confesión íntima, casi un secreto susurrado con la intensidad de quien vive a contracorriente.

Cómo me llega a mí

Cuando vi esa escena sentí que ponía en palabras lo que yo misma siento. Lo físico puede gustar, puede atraer en un primer instante, pero lo que de verdad me seduce es la mente. Esa chispa que se revela en una conversación, en una idea inesperada, en la forma de mirar el mundo.

Una mente inteligente es, para mí, la mayor forma de seducción. Lo que me atrapa no es solo un cuerpo bonito, sino esa manera de pensar que lo sostiene. Es esa inteligencia viva, curiosa, inquieta, que despierta en mí admiración y deseo al mismo tiempo.

Por eso considero que la escena de Dante es una genialidad: porque dice con crudeza y belleza lo que muchos sentimos y no siempre nos atrevemos a confesar.


Un cierre necesario

Quizá sea porque, en el fondo, la inteligencia nos conecta con lo más humano: la capacidad de imaginar, de crear, de cuestionar y de soñar. Cuando alguien me cautiva desde su mente, no solo me atrae, me transforma. Me obliga a mirarme de otra manera, a aprender, a crecer.

El deseo físico puede ser intenso pero efímero; el deseo intelectual, en cambio, enciende un fuego que no se apaga con facilidad. Se alimenta con cada palabra, con cada gesto cargado de significado, con cada silencio compartido que no necesita explicación.

Eso es lo que convierte la escena de Dante en un momento tan poderoso: no habla de sexo, habla de seducción en su sentido más amplio, profundo y verdadero. Habla de lo que queda cuando todo lo demás se desvanece.


Un homenaje a Eusebio Poncela

El pasado 27 de agosto despedimos a Eusebio Poncela, un actor cuya presencia y talento marcaron el cine y el teatro español. Su interpretación de Dante en Martín (H) nos regaló una de esas escenas que quedan grabadas para siempre, un monólogo que habla de la seducción de la mente, de la inteligencia y de la profundidad del ser humano.

Para mí, esa escena siempre será un recordatorio de que lo que realmente nos atrae y nos conmueve no es lo superficial, sino la fuerza de una mente brillante y auténtica. Eusebio Poncela encarnó esa idea con intensidad, honestidad y carisma, enseñándonos que la verdadera seducción reside en el pensamiento, en la curiosidad y en la sensibilidad.

Gracias, Eusebio, por cada personaje, cada mirada, cada palabra. Tu legado perdura en nuestras emociones, en nuestras memorias y en cada escena que nos hizo sentir y reflexionar. 🌹

«Me seducen las mentes’


Deja un comentario

Instinto por la verdad

Crónica de una tarde que no estaba en mis planes y terminó tocando algo esencial en mí

Salí del trabajo con la intención de volver a casa, como cualquier otro día. Sin embargo, algo llamó mi atención al pasar por la Plaza de la Música: un escenario, movimiento, personas reunidas, un cartel amarillo con palabras que me atraparon al instante: “Festival de las Ideas y la Cultura”, organizado por ElDiario.es y Canarias Ahora.

Lo que vino después no lo planeé. Simplemente seguí el impulso. Y no solo asistí al festival, sino que acabé haciéndome socia de ElDiario.es. Un gesto pequeño pero poderoso. Porque hay decisiones que no nacen de la lógica, sino de la coherencia interna.
De lo que te define por dentro.

Infiltrada en la verdad

La primera actividad que presencié fue la obra de teatro “Infiltrado en Vox”, una representación valiente, provocadora, necesaria. Más que una obra, fue un espejo que muestra el peligro de la banalización del odio, de cómo las estructuras extremistas se infiltran en las instituciones bajo una aparente normalidad. Me removió. Me hizo pensar. Y eso es lo que debe hacer el arte.

Después vino el humor ácido, el delirio lúcido y necesario de Revista Mongolia. Ironía en estado puro, crítica sin anestesia. Un soplo de libertad para los que no encajamos en lo políticamente correcto. Me reí, sí. Pero también entendí que la risa puede ser trinchera.

Una pasión sin título

En medio de todo eso, algo más profundo me atravesaba: mi relación con el periodismo. No tengo un título en comunicación, pero llevo años sintiendo que el periodismo me habita. Porque siempre he querido entender, contar, denunciar, indagar. Porque me conmueve la verdad, incluso cuando duele. Porque cuando un medio de comunicación se atreve a mirar donde otros callan, algo en mí se alinea.

Y por eso me hice socia de ElDiario.es esa misma tarde, de forma casi instintiva. Como quien no puede quedarse al margen. Como quien comprende que apoyar el periodismo independiente no es una moda, sino un compromiso con la democracia, con la justicia social, con la libertad de pensamiento.

Cuando la cultura también es resistencia

Este festival, que continúa el fin de semana con debates sobre el futuro del periodismo, el turismo y la deriva política de Europa, me parece un oasis en medio del ruido. Un espacio para las ideas, para el pensamiento crítico, para la rebelión de la geografía, como reza su lema. Y me reconecta con algo que a veces olvido: que la cultura también es una forma de lucha.

Lo que empezó como una simple caminata tras salir del trabajo, se convirtió en un recordatorio de quién soy y qué defiendo.
Porque hay tardes que no se planean… pero te devuelven a ti misma.

🟡 Gracias a ElDiario.es, Canarias Ahora y a todas las personas que creen que pensar sigue siendo un acto revolucionario.
📍 Festival de las Ideas y la Cultura – Las Palmas de Gran Canaria, junio de 2025


Deja un comentario

La Visita

Hoy llegué a casa y esta mariposa blanca, o polilla blanca, aterrizó en el parabrisas del coche.

Así que aparqué mientras ella me observaba tranquila, sin prisas y sin miedo…

“La visita”

Hoy, justo al llegar, mientras aparcaba en silencio, una mariposa blanca se posó en el cristal delantero de mi coche. No fue un gesto casual. La sentí.
Como si me estuviera esperando. Como si viniera a recordarme algo que el ruido de la rutina me había hecho olvidar.

No voló, no se escondió. Solo se quedó ahí.
Su quietud me habló más que mil palabras.
Fue una pausa sagrada en medio del día.
Una presencia ligera que me recibió, como si dijera:
“Estás a salvo. Ya llegaste. Estoy contigo.”

Quizás era un mensaje.
Quizás era un alma que me cuida.
O tal vez, era yo misma, recordándome suavemente que hay magia en los detalles.
Y que a veces, una simple mariposa blanca puede ser todo lo que necesitamos para sentirnos en casa.

«Una mariposa blanca en mi camino: ¿casualidad o mensaje?»

Hoy, al llegar a casa, justo en el instante en que aparcaba el coche, una mariposa blanca se posó en el cristal delantero.
No voló de inmediato. No se asustó con el ruido del motor ni con el movimiento.
Se quedó ahí, quieta, mirándome —si es que las mariposas miran—, como si hubiera venido a traerme algo más que su belleza.

Y lo sentí.
Sentí que me estaba recibiendo, que no era una coincidencia. Que su presencia era un pequeño acto de magia en medio del día.

¿Qué significa que una mariposa blanca se cruce en tu camino?

Las mariposas, y en especial las blancas o las polillas claras, tienen un simbolismo muy especial en distintas culturas y tradiciones.
Este es su significado más habitual:

1. Transformación interior:
La mariposa simboliza procesos de cambio, evolución y renacimiento. Cuando aparece una, especialmente en momentos de pausa o introspección, puede ser un reflejo de que estás transitando un proceso profundo, aunque aún no lo veas del todo claro.

2. Presencia espiritual:
Muchas personas creen que las mariposas blancas son mensajeras del alma o la representación de un ser querido fallecido que viene a acompañarte, protegerte o recordarte que no estás sola.

3. Luz en medio de la oscuridad:
Las polillas, que también pertenecen al mundo de las mariposas nocturnas, siempre buscan la luz. Eso puede interpretarse como una señal: algo dentro de ti —tu intuición, tu sabiduría interior— sigue buscando claridad, aunque estés atravesando sombra.

4. Momento sagrado:
Que se posara justo mientras aparcaba y me detenía, también puede leerse como una invitación a la pausa, a la conexión con el presente.
5. Fragilidad y sutileza: Puede representar un momento delicado que estás atravesando, pero también tu sensibilidad y capacidad de percibir señales más sutiles.

6.Recordatorio del alma: En muchas culturas, una mariposa o polilla que se cruza contigo se interpreta como un mensaje de un ser querido fallecido que quiere hacerte sentir acompañada o darte un mensaje sin palabras.
A veces la vida te habla bajito, y hay que estar atenta.

¿Y si esa mariposa vino a decirme que estoy justo donde tengo que estar?
Quizás fue solo eso: un susurro del universo, un mensaje sin palabras, una compañía invisible.
Quizás fue un recordatorio suave: ya llegaste, estás a salvo, estás en casa.
¿Alguna vez sentiste que una mariposa, un animal o una señal te estaba hablando directamente a ti?
Te leo en los comentarios.

La visita en el parabrisas del coche.


Deja un comentario

Envueltos en una llama roja: charla sobre gastro-erotismo en la obra de Bigas Luna

Asistí a una de las charlas del ciclo “Envueltos en una llama roja” en el Centro de Arte La Regenta. La ponencia “Pezones al ajillo. Gastroerotismo en la obra de Bigas Luna” impartida por Gonzalo M. Pavés(Profesor en la ULL) fue una auténtica revelación.

Descubrí una nueva dimensión de Bigas Luna: más allá del director, un verdadero artista del símbolo y el deseo. Su forma de representar el erotismo, el cuerpo, la comida y la cultura popular española es una mezcla provocadora, cargada de crítica y de belleza visual.

Vimos fragmentos de Jamón Jamón, Huevos de Oro, Caniches… y fue imposible no quedarse fascinada por el uso tan intencionado de los objetos, los cuerpos y los colores. Un viaje entre lo instintivo y lo simbólico.

El Ojo

El ojo es un símbolo cargado de significados, y que aparezca de forma recurrente en la obra de Bigas Luna no parece casualidad.

En su cine, el ojo puede interpretarse de varias formas:

  1. Mirada deseante y mirada vigilante: Bigas Luna juega mucho con la idea del deseo —quién mira, cómo se mira, y qué se desea—. A veces el ojo representa el erotismo, otras veces una mirada crítica o incluso controladora.
  2. Símbolo de conciencia o revelación: Como el Ojo de Horus (protección, poder, salud) o el ojo masónico (el ojo que todo lo ve), puede interpretarse como un símbolo de sabiduría o de observación omnipresente. Quizá Bigas Luna lo usaba también como un guiño al espectador: «te estoy mostrando algo, pero tú también estás siendo observado.»
  3. Elemento estético y provocador: Como artista visual, usaba el cuerpo y los símbolos para crear impacto. El ojo, en su forma física y simbólica, es muy potente y sensual si se coloca en determinados contextos (piensa en planos cercanos, lágrimas, miradas fijas…).La  asociación con lo esotérico no es descabellada. Bigas Luna tenía una dimensión profundamente simbólica, y no sería raro que integrara referencias de ese tipo para enriquecer sus capas de lectura. La  asociación con lo esotérico no es descabellada. Bigas Luna tenía una dimensión profundamente simbólica, y no sería raro que integrara referencias de ese tipo para enriquecer sus capas de lectura.

El ojo como símbolo en la obra de Bigas Luna

Conexiones simbólicas: Ojo de Horus y el Ojo de la Providencia

El Ojo de Horus en la mitología egipcia simboliza protección, salud y poder.  Por otro lado, el Ojo de la Providencia, también conocido como el «ojo que todo lo ve», es un símbolo asociado con la vigilancia divina y la iluminación espiritual, y ha sido adoptado por diversas corrientes esotéricas, incluida la masonería. 

Aunque no hay evidencia directa de que Bigas Luna incorporara estos símbolos específicos en su obra, la utilización del ojo como elemento central sugiere una exploración de temas similares: la percepción, la conciencia y la relación entre el observador y lo observado.

Conclusión

La presencia del ojo en la obra de Bigas Luna va más allá de lo estético; es un símbolo cargado de significados que invita a reflexionar sobre la naturaleza de la mirada, el deseo y la percepción.  Si bien no se puede afirmar con certeza que haya una conexión directa con símbolos como el Ojo de Horus o el Ojo de la Providencia, las similitudes temáticas sugieren una posible influencia o, al menos, una resonancia simbólica compartida.

Bigas Luna solía transitar terrenos provocadores y moralmente incómodos a propósito. No lo hacía de forma gratuita, sino como parte de una crítica y exploración de los instintos humanos, las obsesiones, y la hipocresía de ciertas normas sociales.

1. Zoofilia en Caniches (1979)

En esta película, que es de sus primeras y más experimentales, hay una carga muy fuerte de crítica a la represión sexual y a los absurdos de la burguesía. Los caniches y su interacción con los humanos reflejan una especie de paralelo entre el deseo reprimido, la domesticación del instinto y lo grotesco de ciertos comportamientos sociales.

Los guiños a la zoofilia pueden interpretarse simbólicamente más que literalmente: no se trata tanto de representar ese acto como de aludir al colapso de las fronteras entre lo animal y lo humano, lo racional y lo instintivo.

2. Pedofilia en La Teta y la Luna (1994)

Esta película, narrada desde la perspectiva de un niño, tiene un enfoque profundamente subjetivo. El deseo del niño por los pechos maternos y su atracción hacia una mujer adulta se presentan como parte de su despertar sexual. El enfoque es provocador porque no suaviza ni censura esa perspectiva infantil-erótica.

Bigas Luna no legitima la pedofilia, sino que explora un tema tabú: cómo el deseo y la curiosidad erótica surgen en la infancia, algo que suele incomodar profundamente a la sociedad. Lo hace, sí, desde un lugar estéticamente estilizado, pero sin el filtro moral tradicional.

¿Qué busca Bigas Luna con esto?

  • Provocar reflexión. Pone al espectador en una posición incómoda para cuestionar normas, repulsas y deseos.
  • Desenmascarar lo reprimido. Usa lo grotesco, lo erótico y lo simbólico para poner en evidencia los impulsos que la cultura tiende a esconder o negar.
  • Forzar una lectura más allá de lo literal. Sus películas son más alegorías que narraciones planas.

Gracias a @laregenta.gc por estos espacios que enriquecen y remueven.


Deja un comentario

La Música en Canarias: Semilla de Cultura, Paz y Futuro

Quien asista a los conciertos que regularmente ofrecen el Conservatorio Superior de Música de Canarias (CSMC) y las Escuelas Municipales de Música de nuestras islas, podrá percibir algo más que talento: podrá sentir el latido vivo de una tierra que ha cultivado el arte a lo largo de los siglos y que hoy, con renovada fuerza, sigue apostando por el crecimiento humano y cultural a través de la música.

El Conservatorio, con su sede en Las Palmas de Gran Canaria, se ha convertido en un auténtico vivero de artistas de altísimo nivel. Cada recital, cada actuación, cada «Domingo Musical» en lugares como el Gabinete Literario, es una confirmación de la calidad y la entrega de estos jóvenes músicos que, día a día, perfeccionan su arte y enriquecen el patrimonio cultural de nuestras islas. Junto a ellos, las Escuelas Municipales de Música en Canarias desempeñan también un papel fundamental, sembrando desde edades tempranas el amor por la música, la disciplina y la sensibilidad artística en cientos de niños y jóvenes.

Estamos, sin duda, ante una generación de futuros maestros musicales, nacidos y formados en Canarias, que asegurarán que la llama del arte siga viva en nuestro archipiélago. La música ha sido siempre parte esencial de nuestra identidad cultural y, gracias a este relevo que se gesta en nuestras aulas y auditorios, se garantiza su continuidad, su evolución y su permanente inspiración para las generaciones venideras.

No es casualidad que la filosofía de Nicolás Roerich —»Donde hay paz hay cultura; donde hay cultura hay paz»— encuentre en estos espacios musicales su más plena manifestación. En efecto, allí donde el arte florece, el ambiente se llena de serenidad, de respeto y de humanidad. Y esa paz que se respira en un entorno cultural no sólo enriquece a quienes participan de él, sino que se irradia como una fuerza silenciosa y poderosa hacia la sociedad entera.

Ojalá esta semilla cultural siga germinando, contagiando a más personas con su luz y su energía transformadora. Porque una sociedad que cultiva la música, el arte y la cultura, es una sociedad que camina hacia horizontes más justos, más solidarios y más profundamente humanos.

Apostar por la música en Canarias es, en definitiva, apostar por un futuro mejor para nuestra tierra.


Deja un comentario

Exposición Homenaje a Martín Chirino y noche de Humor en La Ser

Una tarde para el recuerdo: arte, humor y gente maravillosa

Ayer viví una de esas tardes que se quedan grabadas en el corazón.
Todo comenzó con la inauguración de la exposición “Sin pasión no hay vida” en la Galería de Arte de la sede institucional de la ULPGC, un homenaje precioso al escultor canario Martín Chirino en el centenario de su nacimiento.

La muestra, comisariada por Jesús M. Castaño, nos invita a adentrarnos en el proceso creativo y vital de Chirino, quien siempre se definió como un «herrero» más que como un escultor. A través de obras, fotografías, bocetos y dos documentales, recorremos su trayectoria desde sus inicios en Madrid hasta sus talleres en Nueva York y en Morata de Tajuña.
Entre las piezas más impactantes están “Momentos II” y “Momentos III. Reflexión sobre el Guernica”, de hierro forjado, donde se aprecia su admiración por el trabajo de Picasso y su compromiso con el arte como forma de testimonio y transformación. La obra “Alfaguara” también llama la atención: una forma cónica de hierro que evoca la fuerza libre e impredecible del agua.
Fue un verdadero placer perderme entre tanto talento, acompañada de personas que suman, que inspiran y que vibran con la misma pasión por la cultura.

La tarde siguió en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria con la celebración del 30º Aniversario de SER Las Palmas.
Qué maravilla haber podido asistir a este evento justo el día que se celebraba aquí, en nuestra ciudad, antes de que hoy continúen en Tenerife. ¡Qué suerte tuvimos!

El show fue una auténtica explosión de humor, ingenio y cercanía. Los tres locutores que vinieron desde Madrid —Pere Aznar, Laura Márquez y Raúl Pérez— derrocharon elocuencia y simpatía en cada intervención. Antes de entrar al auditorio, tuvimos incluso la oportunidad de intercambiar algunas palabras con ellos: sencillos, amables y tan auténticos como luego los vimos sobre el escenario. Me sorprendió lo increíblemente divertidos que fueron, su habilidad para arrancarnos carcajadas y hacernos sentir parte de una gran familia de oyentes.

Fue una tarde completa: arte para el alma, humor para el corazón y la compañía de gente maravillosa que suma alegría a la vida.

Días como este son un regalo que hay que atesorar.

¡Gracias a todos los que lo hicieron posible!


Deja un comentario

Entre trazos infinitos y futuros posibles: una tarde en La Regenta

Entre trazos infinitos y futuros posibles: una tarde en La Regenta
Por Everoimage

Ayer viví una experiencia que me dejó huella. Una de esas tardes donde el arte y el pensamiento se entrelazan y te transforman por dentro. Fue en el Centro de Arte La Regenta, ese espacio cultural en Las Palmas que nunca deja de sorprenderme.

Todo comenzó con la exposición “Presente infinito” de Fabiola Ubani. Una instalación inmersiva que me envolvió desde que crucé la puerta. El cuerpo, la tinta, la sombra… todo hablaba, sin decir una palabra. El gesto como lenguaje, la memoria como materia prima. Cada rincón de la sala me pedía que respirara más despacio, que me detuviera, que habitara el ahora. Sentí que el arte me acogía como un espejo silencioso. Y como trabajadora social, acostumbrada a los ritmos vertiginosos de lo urgente, esa pausa fue casi terapéutica. Me recordó que el cuidado también es presencia. Que a veces resistir es simplemente quedarse.

Después de la exposición, asistí a la inauguración del ciclo “Mundos (im)posibles”, con una conferencia a cargo del profesor Francisco Lara, filósofo y docente en la Universidad de Granada. Su intervención giró en torno a la inteligencia artificial, la biotecnología y el destino incierto de nuestra especie.

Lara habló con contundencia: según él —y muchos pensadores contemporáneos— la humanidad tal como la conocemos está en vías de extinción. Frente a esta realidad, los avances tecnológicos se presentan como una vía de “evolución dirigida”: medicación para adaptarnos, intervenciones genéticas, cuerpos modificados para sobrevivir en un mundo que hemos transformado más rápido de lo que podemos asimilar.

Me impactó especialmente cuando mencionó Socrai, una inteligencia artificial diseñada no para resolvernos la vida, sino para hacernos pensar. Una IA que, en lugar de respuestas masticadas, devuelva el valor de la duda, del cuestionamiento, del pensamiento crítico. Qué necesaria sería una herramienta así, en estos tiempos donde lo inmediato y lo fácil parecen haber reemplazado al verdadero conocimiento.

Salí de la charla con una mezcla de claridad y vértigo.
Y ahí, en plena calle, me golpeó la realidad: frente a una entidad bancaria, varias personas dormían sobre cartones, cubiertas con mantas. A escasos metros, una cafetería elegante en los bajos del hotel Livvo desprendía olor a café caliente y confort. Ese contraste, tan brutal como cotidiano, me encogió el alma. Pensé en todo lo que acababa de escuchar: en la extinción de la especie, en el futuro tecno-dirigido, en las IA que reflexionan por nosotros… y en ese presente que a veces decidimos no ver.

Porque sí, podemos hablar del mañana, pero hay un hoy que sigue exigiendo mirada, escucha, compromiso.
Y en ese punto, mi rol como trabajadora social se impone con fuerza. No como carga, sino como brújula. La ética del cuidado, del vínculo, del otro. La ética de lo real.

Ayer, entre trazos de tinta que no se borran y palabras que aún resuenan, comprendí algo simple pero profundo:
el presente también es infinito si sabemos detenernos.
Y el futuro solo tendrá sentido si lo habitamos con conciencia.


#FabiolaUbani #FranciscoLara #LaRegenta #ArteContemporáneo #FilosofíaContemporánea #IA #CambioSocial #Reflexión #TrabajadoraSocial #PensamientoCrítico #ExtinciónSilenciosa #PresenteInfinito


Deja un comentario

“Beltane: El Despertar del Fuego Interior”

Beltane: El fuego que despierta la vida

Beltane es una de las festividades más antiguas y mágicas del calendario celta. Se celebra en la noche del 30 de abril al 1 de mayo, marcando el inicio de la temporada luminosa, el esplendor de la primavera y el umbral hacia el verano. Su nombre proviene de las palabras bel (brillante, resplandeciente) y tene (fuego), lo que nos habla del «fuego luminoso», símbolo de purificación, pasión y renacimiento.

El sentido profundo de Beltane

Beltane es más que una fecha: es una energía que se siente en la piel y en el alma. Es ese momento en que la Tierra late con fuerza bajo nuestros pies, cuando todo florece sin reservas y nos invita a hacer lo mismo. La fertilidad, el amor, la creatividad y la unión de los opuestos —masculino y femenino, luz y sombra, materia y espíritu— se entrelazan como en una danza sagrada.

Durante este tiempo, sentimos un impulso interno de florecer, de abrirnos a la vida, de confiar en nuestros sentidos y conectar con la sensualidad, la naturaleza y los deseos más auténticos. Beltane nos llama a celebrar la alegría de estar vivos, a dejar atrás la rigidez del invierno emocional y a encender nuestras pasiones, aquellas que nos hacen vibrar.

¿Cómo sentimos este tiempo en nuestro ser?

Es probable que en estos días notes más energía, más apertura emocional, incluso un deseo de conexión más profundo con los demás o con la naturaleza. Tal vez sueñes con amor, o te sorprendas creando, imaginando, deseando con intensidad. Tu cuerpo lo sabe: es tiempo de renovación, de moverse, de florecer por dentro.

¿Cómo celebrar Beltane?

No necesitas grandes rituales. Lo más importante es honrar la vida. Aquí te dejo algunas ideas sencillas y poderosas:

Enciende una vela o una pequeña fogata al atardecer del 30 de abril. Medita en ella, agradece lo vivido y pide claridad y pasión para lo que viene.

Haz una ofrenda a la Tierra: flores, frutas, agua o lo que tu corazón te inspire. Deja algo bello en un lugar natural como símbolo de gratitud.

Decora tu altar o tu espacio con flores frescas, colores rojos, naranjas y verdes, símbolos del fuego, la fertilidad y la vida.

Baila, canta, celebra el cuerpo y el deseo. El gozo es sagrado.

Escribe tus intenciones para los próximos meses: ¿Qué quieres que florezca en tu vida? ¿Qué estás lista para amar o crear?

Conecta con el amor: puede ser romántico, amistoso o el amor hacia ti misma o la naturaleza. Beltane es la fiesta del corazón ardiente.


Beltane nos recuerda que somos parte de la Tierra, que nuestro cuerpo es sagrado y que la vida es un ciclo que merece ser celebrado en cada etapa. No temas encender tu fuego. Deja que el alma florezca.

Recuerda que entramosnen una época de fertilidad y tendente a la procreación.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar